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EL RÍO CHELVA

Datos geográficos del Río Chelva

Datos sobre la villa

Nombre histórico del Río Chelva

El Río Chelva durante la época franquista

El uso actual

Conclusión

Informe del Consell Valencià de Cultura (CVC) de 29 de noviembre de 2002 sobre la denominación del río.

A continuación os presentamos un escrito de octubre de 2002 que nuestros amigos de la asociación "La Fénix Troyana", presentaron al President de la Generalitat Valenciana, en relación con el conflicto sobre el nombre del río que unos llaman "río Chelva", que otros le dicen "río de Chelva" y que en otros lados aparece como "río Tuéjar".

"La Fénix Troyana" es una asociación que edita una revista homónima de carácter social y cultural decana de la Comunitat Valenciana, fundada el 1 de marzo de 1915 para la comarca de la Serranía, entonces Chelva-Villar. Esta asociación viene protagonizando, desde su fundación, la vida social y cultural de la comarca, especialmente en Chelva, recogiendo las páginas de su revista las opiniones y las inquietudes de sus vecinos. En la actualidad, la revista tiene más de medio millar de suscriptores de diversos lugares, sobre todo de La Serranía y en especial, de Chelva.

Por su interés, reproduciremos íntegramente el documento.

Datos geográficos del río Chelva.

El río Chelva tiene una cuenca de 430 Km2 y más de 22 Km. de longitud su cauce. El río se forma principalmente de la confluencia (en el término de Chelva) de las Ramblas de Alpuente y La Yesa, desde donde transcurren varios tramos subterráneamente debido a la gran cantidad de depósitos en su cauce, formados de cantos rodados, gravas y arenas, aflorando la corriente de agua unos kilómetros más abajo, cerca de Tuéjar.

El río pasa por los términos municipales de Chelva, Calles, Tuéjar y Domeño, aunque su cuenca también la forman los términos de Alpuente, La Yesa, Andilla y Abejuela, éste último ya en la provincia de Teruel.

Su caudal es de más de un metro cúbico por segundo (1 m3/seg). El único aporte destacable desde su nacimiento hasta que desemboca en el Turia (en término de Domeño), es el de las numerosas fuentes y barrancos de Chelva, siendo ésta una de las poblaciones con más nacimientos de agua de la región, con cerca de 300, en su extenso término municipal de casi 200 Km2.

El río Chelva, principal afluente del Turia junto con el río Reatillo (cuya cabecera o nacimiento está situado también en el término de Chelva), tiene todas las características de un río torrencial.

Fuentes consultadas:

  • Pellón Escalera, A. (1927-28). Reconocimiento de la cuenca del río Chelva”, 2ª División Hidrológico Forestal. Archivos de la Sección Forestal – Servicios Territoriales de la Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda en Valencia.

  • Pena Gimeno, José E. (1974). Estudio geográfico de Chelva. Institución Alfonso el Magnánimo.

  • Secretaría de Estado de Turismo (1981). Aprovechamiento turístico del interior de la provincia de Valencia. Ministerio de Turismo.

  • Rodrigo Alfonso, Carles (2000). La Serranía: análisis geográfico comarcal. Centro de Estudios La Serranía (CELS).

 

Chelva

El nombre Chelva proviene de la época romana. Llamada entonces Silva, cuyo significado en latín es bosque o selva, y que derivó filológicamente en Chelva. Esta tesis ya fue respaldada por antiguos historiadores como : Gaspar de Escolano, Francisco Diago, Florián de Campo, Beuter, Vicente Mares, Madoz, Llorente o Sarthou Carreres.

Desde que Plinio el Viejo nombrara a Chelva como Silva en el siglo I d.C., todos los historiadores, geógrafos, botánicos, ingenieros, etc., han designado siempre con este mismo nombre al río, valle y pico principal que domina el valle.

Chelva ya estaba fundada antes de las Guerras Púnicas entre romanos y cartagineses, y algunos historiadores clásicos, como Florián del Campo, Tito Livio, Gerardo, Covarrubias, Frontino o Vicente Mares, llegan incluso a identificarla con la populosa ciudad de Incivil, Incivilis o Indivilis.

En la época de los godos se nombra Chelva como uno de los límites del Obispado de Valencia, a raíz de la división de los obispados que se hizo en el Concilio Toledano del año 675 (“Terminum Valentiae. Valentia tenat de Silva vigil usque Murvetrum et de mare usque Alpont”. Códice del Monasterio de Montearagón. Biblioteca de El Escorial, Madrid).

Durante el período de dominación musulmana, las poblaciones del valle de Chelva estaban bajo la defensa, jurisdicción y recaudación de la hisn de Chelva, especie de gobierno instalado en un alcázar. En esta época la población estaba amurallada y contaba con su castillo fortaleza y tres mezquitas situadas en cada uno de sus importantes barrios de Benacacira, Benajuay y Benaeça, legado que hoy podemos admirar en su mayoría.

Después de la reconquista cristiana, el rey Juan I otorgó en 1390 a Don Pedro de Vilanova el título de Vizconde de Chelva, comprendiendo el vizcondado los lugares de Calles, Benagéber, Tuéjar, Sinarcas, Domeño, Loriguilla, Higueruelas y Manzanera (Aragón), además de la villa de Chelva, a cuyo término general estaban adscritas estas poblaciones de su valle.

Tras la abolición de los señoríos en el siglo XIX, Chelva protagonizó un importante papel en las Guerras Carlistas. Con la división del estado en partidos judiciales en este mismo siglo, pasó a ser cabeza de partido, comprendiendo 19 poblaciones del Rincón de Ademuz y de la mayor parte de La Serraní. Con la creación de las comarcas administrativas valencianas, Chelva se ha mantenido como capital de Los Serranos, en razón a su destacado papel en la historia, su situación geográfica y ser la principal población en todos los aspectos en la zona. Además, la rica historia de Chelva nos ha dejado uno de los patrimonios histórico-artísticos más destacados de la Comunitat Valenciana.

La villa de Chelva ha sido el núcleo más poblado con diferencia del interior, llegando a contar en el siglo XVIII con más de 7.000 habitantes y casi 6.000 en 1920. A partir de esta fecha, su población empezó a emigrar, sobretodo al área metropolitana de Valencia, contando al presente con unos 1.950 habitantes. Sin embargo, se calcula que el número de emigrantes vinculados a Chelva supera en la actualidad los 30.000. Estos chelvanos de corazón siguen unidos a Chelva, donde regresan para pasar sus días libres y vacaciones, convirtiéndola durante ese tiempo en una auténtica ciudad.

  

El nombre histórico de Río Chelva

El nombre de “río Chelva” tiene una larguísima tradición histórica, apareciendo en los documentos y textos literarios de manera única, inequívoca e ininterrumpida desde hace 700 años.

Buena prueba de la antigüedad de la denominación “río Chelva“ son las cartas pueblas medievales de Chelva (1369), Tuéjar (1370) y del Arrabal de Chelva (1370), en las que se cita numerosísimas veces al río con el nombre de Chelva.

Baste señalar como ejemplo las cuatro veces que el río es mencionado en la Carta Puebla de Tuéjar (1370), de la que extraemos los siguientes párrafos:

  • “a dos días del mes de octubre del anyo de la natividad de Nuestro Senior mil trescientos sixanta uno, en poder de Jayme del Ramo, notario público por autoridad real, attendientes e reconocientes los castiellos e lugares nuestros del río de Chelva (…) Attendientes encara a nós seyer mandado por el senyor Rey asín en el tiempo que nos restituyó el dito río de Chelva, de paraula e después por su carta (…)”

  • “Cum sicut auditui nostro noviter est deductum vos intendendo circa populationem castrorum et locorum rivi de Chelva, velitis in eis ponere seu mitere sarracenos nosque perspicientes quod dicta loca (…)”

  • “… asín enpero, que nenguna fusta ni carbón non podades ni seades osados vender ni sacar fuera de los términos del río de Chelva, sin licencia e volentat de nosotras en los ditos nombres …”

 Las Cartas Puebla de Chelva y su Arrabal también mencionan al río Chelva en varias ocasiones. Así, la de Chelva dice:

  • “Item, que seades tenidos vos e los vuestros e los ditos pobladores e succehidores de aquellos, dar diezmo e primicia de todo pan, trigo, panizo, ordio avena e de qualesquiere otros frutos, e del vino, según que es acostumbrado en todo tiempo en el río de Chelva.”

Y la del Arrabal, destinada a los pobladores moros, lo siguientes:

  • “Item atorgo encara en dito nombre que vuestras cuestiones e colonias sean determinadas por vuestro Alcadí según Çunna e Xara de moros, e según se acostumbrava en vida del sobredito noble en el río de Chelva”, y unos párrafos más abajo: “… así empero, que ninguna fusta ni carbón no osades sacar fuera de los términos del río de Chelva, sin licencia e voluntad de la dita señora e de successores".

Las Cartas Puebla medievales han sido magníficamente transcritas y recopiladas recientemente por el historiados Enric Guinot, trabajo de extraordinario valor que le hizo merecedor de su publicación por la Conselleria de Presidencia de la Generalitat.

  • Enric Guinot Rodríguez (1991) Les Cartes de Poblament medievals valencianes. Server de publicacions de la Presidencia. Valencia.

Autores clásicos de la cultura valenciana como Pere Antoni Beuter en el libro I, capítulo VIII, de su Crónica publicada en 1588, o Gaspar de Escolano en la Década de la Insigne y Coronada Ciudad de Valencia (Valencia, 1611. Tomo II, cap. XXII) utilizan el nombre de Chelva cuando se refieren al río. Así, este último, al enumerar los lugares que comprendía el Vizcondado de Chelva, otorgado el 31 de marzo de 1390 por el rey Juan I de Aragón a don Pedro Ladón de Vilanova dice: “le honró con darle el título de Vizconde de Vilanova de Chelva, en el dicho año y ocasión, declarando que este Vizcondado se entendiese a la villa de Manzanera, en los confines de Aragón, y dentro de los límites del reino de Valencia, el río y valle de Chelva, el castillo de Domeño, los lugares de Loriguilla y Calles (aldeas del castillo de Domeño), el castillo y villa de Chelva, con sus barrios que son Benaer y Benagéver y el castillo de Sagra, la villa que agora es de Sinarcas y la Torre de Castro …”.

Por su parte, el doctor Vicente Mares Martínez, gran escritor e historiador chelvano, escribió en 1681 una obra enciclopédica titulada La Fénix Troyana (Valencia, 1681. Imprenta de Mateo Penén), en la tras cotejar, estudiar y plasmar la información histórica de cientos de escritores contemporáneos suyos, recogía la historia del Mundo, la de España, la de Valencia y en especial, la del Vizcondado de Chelva. De esta obra, que cita infinidad de veces el nombre de río Chelva, entresacamos como uno de los pasajes más significativos el siguiente: “porque ya la naturaleza le dio a Chelva para sí sola un río ameno de su mismo nombre, cuya descripción es la que sigue. Nace el río Chelva en su mismo término, a la parte de gregal, en los barrancos de su campo, a media legua distante de la villa …”

El río Chelva está presente también en la cartografía histórica. El ilustrado botánico valenciano Antonio José de Cavanilles ilustra sus Observaciones sobre la Historia Natural del Reyno de Valencia (Tomo II, Madrid, 1795-97) con un Mapa del Vizcondado de Chelva, en el que el principal afluente del Turia aparece ilustrado con el nombre “Río de Chelva”. En esta magnífica obra se cita en repetidas ocasiones al río Chelva, entre las descripciones de estas tierras.

No acaban aquí las referencias históricas. A mediados del siglo XIX (1845-50), sale a la luz el Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de Pascual Madoz (reeditado por el Instituto Alfonso el Magnánimo en 1987) obra de extraordinaria importancia sobre la España del ochocientos que recoge de manera detallada y minuciosa toda la información geográfica de su época. La voz Chelva reza así: “Río de la provincia de Chelva, partido judicial de la villa de su nombre. Principia al NO de Tuéjar, en la partida llamada de la Raconada, donde no es más que un barranco; pero al poco trecho recibe las copiosas aguas que por muchas bocas, manantiales y fuentes brotan … “

En el mismo documento, si consultamos la voz Tuéjar encontramos: “Villa con ayuntamiento de la provincia, aud. terr. y c.g. de Valencia (12 leg.), partido judicial de Chelva (1), diócesis de Segorbe (9). Situada en terreno algo inclinado a la izquierda del río Chelva.”

La Geografía General del Reino de Valencia (Tomo II. Barcelona, 1915), dirigida por Carreras y Candi, y escrita por Sarthou Carreres y Martínez Aloy, es otro buen ejemplo. En el capítulo dedicado a Chelva, podemos leer: “Hidrografía – El río de Chelva nace al NO de Tuéjar, partida de La Raconada en forma de cauce seco que al poco recibe las aguas de copiosos manantiales. Después de fertilizar los campos de Tuéjar, Chelva, Calles y Domeño, desagua en el Turia”.

 

El río Chelva durante la época franquista

Puede decirse que las grandes obras hidráulicas de la época moderna comenzaron con la dictadura de Primo de Rivera, con el nacimiento, por Real Decreto de 5 de marzo de 1926, de las llamadas por entonces Confederaciones Sindicales Hidrográficas, que tenían como función el aprovechamiento y regulación de la totalidad de las aguas de una determinada cuenca.

La organización de la Confederación Hidrográfica del Júcar se concretó dos años más tarde, mediante Decreto número 26-6-34, del año 28. Sin embargo, no fue hasta después de la Guerra Civil Española (1936-39) cuando las Confederaciones adquirieron un destacado protagonismo. El general Franco hizo de las grandes obras hidráulicas uno de los pilares del régimen, fundamentado principalmente en los Planes de Regadía y en la construcción de cientos de embalses repartidos por todo el territorio. La eficacia, la espectacularidad y la proyección social de estas grandiosas obras, dio a las Confederaciones Hidrográficas un merecido prestigio y una enorme autoridad.

Estas circunstancias fueron aprovechadas por un funcionario de la Confederación del Júcar, llamado Ramón Villanueva, ayudante de obras públicas y natural de Tuéjar, quien valiéndose de su posición y argumentando que el río nacía en Tuéjar, abogó en el seno de la Confederación para que se cambiase el nombre del río Chelva por el de su pueblo natal. Por estos méritos, el ayuntamiento de Tuéjar le dedicaría más tarde una calle de la población.

En una época en que por todas partes se cambiaban los nombres de las calles y plazas por los de personajes vinculados al régimen, cuando la propia Confederación Hidrográfica había cambiado ya el nombre del actual Embalse de Benagéber de Embalse de San Bartolomé a Embalse del Generalísimo (1940), no importaba cambiar el nombre de un río que se juzgaba secundario. En aquellos tiempo, el respeto por los nombres no importaba lo más mínimo. En Chelva y otros pueblos de la comarca, el nuevo nombre se recibió como una cacicada del régimen, bien conocida y comentada por todos, pero no se hizo nada al respecto. Los alcaldes, designados por el Gobernador Civil y pertenecientes al Movimiento, no tenían la formación ni el interés de hacerse notar, y máxime cuando la decisión partía de la mismísima Confederación del Júcar.

Pero desafortunadamente, el asunto no iba a quedarse ahí.

En la década de 1940 comenzaba a elaborarse, por el Servicio Geográfico del Ejército, el Mapa Topográfico Nacional de España, a escala 1:50.000. Dicho Servicio recurrió a la Confederación del Júcar para obtener los nombres de los cursos fluviales de las cuencas gestionadas por este organismo. Y ésta le suministró sus datos, con el nombre ya cambiado, quedando plasmado el erróneo nombre en la primera edición del año 1947, de la Hoja 666 del Mapa Topográfico Nacional.

Debido a su indudable utilidad, este mapa fue utilizado como instrumento de trabajo por las administraciones públicas. De ahí el nombre de “Tuéjar” con el que se hacía referencia al río Chelva se extendiera entre los despachos oficiales hasta nuestros días.

Como justificación de esta sospecha, puede consultarse en la página web del Instituto Geográfico Nacional (www.ign.es), que facilita públicamente a través de Internet la cartografía histórica que atesora. De la búsqueda de planos MTN50 en la cartoteca resultan 4 mapas:

  • En el primero de 1938, figura como río Chelva.

  • En las 2 ediciones de 1947, ya figura como río Tuéjar.

  • En la edición de 1982 figura como río Tuéjar

 

El uso actual

El nombre de río Chelva se halla hoy en día fuertemente arraigado en la comarca de Los Serranos, siendo utilizado por la Diputación Provincial, la Agencia Valenciana de Turismo, el ayuntamiento de Chelva en sus actos administrativos y rotulación, así como por multitud de profesionales, entidades, empresas turísticas, comerciales y asociaciones, así como por la inmensa mayoría de los ciudadanos de Chelva y su comarca.

Fuera de la misma, son también abundantes las organizaciones que lo reconocen y lo usan, pudiendo encontrarlo en Internet, en lugares como el Servidor de Información de las Instituciones Católicas de España (www3.planalfa.es), en las páginas web de la entidad Ruralturia (www.ruralturia.com) , de yahoo-geocities (www.geocities.com), del Centro de Investigaciones y Promoción de Iniciativas para Conocer y Proteger la Naturaleza CIPI-CPN (www.iberica2000.org) e incluso en las páginas de la propia Generalitat, en las que reproduce íntegro el “Informe sobre el reconocimiento de la Cuenca del Río Chelva” (1927-28), ya citado (www.cma.gva.es/cidam/emedio/biodiversidad/3informes/2-2001.pdf )

Su uso administrativo se está extendiendo como demuestra la publicación de la Orden de 28 de abril de 2008, de  la Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda, por la que se fijan los períodos hábiles y las normas generales relacionadas con la pesca en aguas continentales de la Comunitat Valenciana (DOCV nº 5.762 de 14.05.2008), en cuyo Anexo II indica literalmente “Río Chelva/Tuéjar” (páginas 61388 y 61400).

El río Chelva está presente también las ediciones más recientes de los diccionarios enciclopédicos de mayor difusión, y de los cuales mencionaremos sólo algunos ejemplos:

  • “Chelva. Geog. Río de la provincia de Valencia. Nace en las faldas meridionales de la sierra de Sabinar, entre los términos municipales de Alpuente y Titaguas; avanza de N a SE por los términos de Tuéjar, Chelva y Calles; cruza el valle de Chelva; penetra en el término de Domeño, pasa por el N y E del lugar del mismo nombre y en la margen izquierda del río Guadalaviar o Turia. Por la misma margen recibe sus dos afluentes más caudalosos: la riera de Alcotas y la de La Yesa, al E y O respectivamente, del Pico de Chelva”. Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo Americana (1994), Tomo 17, Edita Espasa Calpe. Madrid.
  • “Chelva, Río de. Corriente fluvial que se origina en las cercanías de la aldea de El Collado (Alpuente, Los Serranos), entre las sierras de Losilla y el Sabinar, …” Gran Enciclopedia de la Región Valenciana (1973), dirigida por Manuel Mas. Ed. Graphic 3, SA. Valencia.
  • En la voz Chelva: “atraviesan el término de O. a E. los ríos Turia y su afluente el Chelva; a éste drenan sus aguas las ramblas de Ahillas y Abejuela”. Gran Enciclopedia de España (1992). Tomo IV. Ed. Enciclopedia de España, SA, Zaragoza, dirigida por don Guillermo Fatás Cabeza).
  • “El Túria travessa el terme fortament encaixat d’W a E; paral.lel a aquest corre el seu afluent per l’esquerra, el riu Xelva …”. Gran Enciclopedia Catalana (1989). Tomo 24. Editada por Gran Enciclopedia Catalana, SA, Barcelona).
  • En la voz Chelva: “ Río de la provincia de Valencia. Nace en el partido judicial del mismo nombre …”. Diccionario Enciclopédico Hispano-Americano. Tomo VI, W.M. Jackson. Londres.

 Por tanto, la denominación “río Chelva” es más que un nombre histórico y literario, es también un nombre de uso moderno y actual, muy extendido y utilizado en nuestros días. Todo un patrimonio cultural que está siendo protegido y conservado por quienes lo usan.

  

Conclusión

Que “río Chelva” es nombre histórico, exclusivo e irrenunciable, con probada antigüedad histórica, y pertenece por tanto, al patrimonio histórico y cultural de todos los valencianos.

El uso de otro nombre, impuesto durante el franquismo, está manteniendo el error, fomentando la confusión y causando un grave perjuicio a la historia y al patrimonio cultural de todos los valencianos.

 

Informe del Consell Valencià de Cultura (CVC) de 29 de noviembre de 2002 sobre la denominación del río. (documento en pdf)

Autor: Leopoldo Peñarroja (Comissió de Llegat Històric i Artístic)

Aprobación: Pleno de 29 de noviembre de 2002

 

Antecedentes

Con fecha 17 de junio de 2002 (registro de entrada n. 733 de 21/06/02), el Alcalde del municipio de Chelva solicita del CVC Informe-Dictamen sobre el nombre más adecuado a la tradición histórica y que oficialmente deba darse al río conocido como Tuéjar o de Chelva.

El escrito alude a la disputa entre ambos municipios de la comarca valenciana de Los Serranos, Tuéjar y Chelva, acerca del topónimo; agrega posibles motivos del hoy casi general uso cartográfico y administrativo de la primera denominación: Río Tuéjar; y material bibliográfico en apoyo de la historicidad de la forma Río Chelva o Río de Chelva, según este punto de vista más legítima y tradicional.

 

Hechos

a) Las menciones históricas dan razón a este supuesto. La Carta de Población de Toixa o Tuéjar y Benaixéver, otorgada por Na Bonaventura d’Arborea en 7 de mayo de 1370 dice:

(1) Attendientes e reconocientes los castiellos et lugares nuestros del río/ de Chelva;

(2) Non podades nin seade osados vender ni sacar fue/ra los términos del río de Chelva;

(3) Petrus Dei gratia Rex Aragonum, Valentie, Maioricarum, Sardinie et Corsice, Comesque Barchinone, Rossilionis/ et Ceritanie [...] Cum sicut auditui nostro noviter est deductum vos intendendo circa populationem castrorum et locorum rivi de Chelva1.

La misma otorgante, señora de la Baronía de Chelva, concede en 17 de agosto de 1370 nueva Carta de Población a los musulmanes que se instalen en la morería del lugar:

(4) Item, atorgo encara en dito nombre que vuestras questiones e calonias sean determinadas por vuestro Alcadí, según Çunna e Xara de moros e según se acostumbrava en vida del sobredito noble en el río de Chelva

(5) Así, empero, que ninguna fusta ni carbón no seades osados sacar fuera los términos del río de Chelva (2 veces)2.

Y aún en 11 de agosto de 1372 el Procurador de la misma baronesa de Chelva, Eslida y Xérica, otorga Carta de Población a los cristianos que se establezcan en el lugar de Altura, recalando en la misma forma:

(6) Los/ quals ha ab carta de gracia sobre la vila e riu de Xelva3.

El siempre sólido y bien informado A.J. Cavanilles, se hace eco de la abundancia de aguas aprovechadas por los chelvanos, advirtiendo que nacen poco más allá de Tuéxar, [...] por muchas bocas, manantiales y fuentes, y unidas todas en un riachuelo, empiezan a correr por el barranco que desde la Yesa baxa por Alpuente; de modo que ese río que se ha formado desde Tuéxar es conocido luego con el nombre de río de Chelva. Y sentencia origen y denominación: apenas termina la preciosa huerta de Tuéxar, caminando hacia el norte, se ven los manantiales, y algo más arriba la fuente, que como queda dicho, dan origen al río de Chelva4.

Tónica que, hasta fines del siglo XIX, parece general entre geógrafos. La meticulosa Geografía General del Reino de Valencia, dirigida por Carreras Candí, menciona como afluente izquierdo del Turia al Río de Chelva, asignándole como subafluentes el barranco Torrecilla, el barranco Sancho y la rambla de Arcos o de Alcotas.5 Y el propio Emili Beüt i Berenguer estampó una detallada descripción del curso fluvial que él sigue llamando Río de Chelva6, pero con una importante salvedad: el hecho de que sea en los manantiales de Tuéjar donde su curso empieza a ser continuo -señala Beüt- hace que se señale el lugar como el nacimiento del río, por lo que también se le llama río Tuéjar. (Ambas formas coexisten ya, por cierto, en sendos planos del Estado Mayor del Ejército, de 1882 y 1887).7

 

b) Pero es también evidente que la denominación Río Tuéjar, derivada del término donde de hecho se sitúa el nacimiento del río, está generalizada en la cartografía oficial (Mapa Topográfico Nacional, 1:50.000, hoja n. 666, Cartografía Oficial 1:10.000 del Instituto Cartográfico Valenciano, etc.)8; figura ya en las Planimetrías del Instituto Geográfico y Estadístico9 de 1907 y 1908, base de toda la topografía oficial española; constituye, según certifica la Confederación Hidrográfica del Júcar, el nombre oficial del río en el ámbito del Centro de Estudios Hidrográficos10; y además está consolidada en la bibliografía científica de toda índole: hidrográfica (R. Matarredona, Joan F. Matéu11), agroforestal (Martínez Monteagudo12), sobre ecosistemas, edafología y flora (F. Puche13), siendo habitual en ámbitos informativos relativos a excursionismo, ecología, etc. Obviedad que no es preciso probar.

 

Conclusiones

1) No consta la existencia de un listado general de la Administración donde se prescriba la forma normativa de todos y cada uno de los hidrónimos, orónimos o los infinitos macro o microtopónimos de nuestra Comunidad. Derivan de una tradición inmemorial recogida por el uso, y fijada, a veces con errores, por la cartografía o por determinados estudios. Dichos nombres suelen ser unívocos (Cervol, Bergantes, Millars, Palancia), pero con siempre: río Belcaire (antiguo riu d’Uxó); río Serpis o d’Alcoy; Reconque o Cantabán (en el tramo que va de Hortichuela a Zarra), Vaca o Xaraxo; sin contar con otros tantos no fluviales (la serra de Madrona o de Martés, entre Dos Aigües y la Canal de Navarrés; la Punta Ronesa o d’Escobella, al S de Tibi; la Cova dels Mosseguellos o dels Confits, en l’Alcudia de Crespins, etc.)

2) Se desprende de los hechos que Río de Chelva es forma avalada por la documentación antigua y que Río Tuéjar es forma ampliamente difundida por el uso y la cartografía actuales, bien entendido que la primera no siempre designó en sí al afluente del Turia, sino al conjunto de villas de la Serranía que, a la manera de la Serra d’Eslida o de la Vall de Guadalest, conformaban un mismo señorío o jurisdicción.

3) En cualquier caso, estimamos que no compete al CVC desautorizar el uso, bien fundamentado, de la forma Río Tuéjar, sino reconocer la legitimidad de la forma Río de Chelva (no Río Chelva), apoyada en los textos antiguos; y la de la denominación Río Tuéjar, asentada no sólo en el uso social y administrativo contemporáneo, sino también en el carácter oficial que le confiere el Centro de Estudios Hidrográficos.

 

Leopoldo Peñarroja Torrejón

Octubre, 2002

 

Notas al pie

1 Forma, la última, del Privilegio de Pedro IV inserto y transcrito en la propia Carta. Edita E. Guinot, Cartes de Poblament Medievals Valencianes, Valencia, Generalitat Valenciana, 1991, doc. n1. 289.

2 ARV, Real Justicia, Libro 788, fol. 222v.-226v.

3 ARV, Real Justicia, Libro 26 f. 251r.-253v. Y BSCC LXIII (1987), 183-186.

4 A.J. Cavanilles, Observaciones, Valencia,1799, vol. II págs. 62 y 63.

5 Descripción físico-geográfica de la provincia de Valencia, por Emeterio Muga, Barcelona, 1919, censo hidrográfico de la cuenca del Turia, pág. 187.

6 Enciclopedia de la Región Valenciana, III/309.

7 Río Tuéjar o Chelva figura en el de 1882 (Depósito de Guerra, Madrid, p. 358); y en el Atlas Topográfico de la Narración Militar de la Guerra Carlista de 1869 a 1876 (Cuerpo del Estado M. del Ejército, Depósito de la Guerra, Madrid, 1887), según informe del Ayuntamiento de Tuéjar redactado por César Salvo, junio de 2002.

8 La 1. Edición del MTN (1947) no parece ser raíz de la preferencia Tuéjar. En el listado aducido por al Ayuntamiento de Chelva se cita una memoria de reconocimiento de la cuenca del río de Chelva de 1927 donde el ingeniero Alfredo Pellón, dice significativamente: no mencionándose al río de Tuéjar como tal por ser el mismo de Chelva en su parte superior.

9 Actas y cuadernos relativos al término de Chelva, Hoja 2, zona 2 y Hoja 4, zona 1 (17/05/1907); y al término de Tuéjar: Hoja 1 (8/02/1908).

10 Certificación del topónimo del afluente del río Turia que discurre desde el término municipal de Tuéjar hasta su desembocadura en Domeño, 6 de mayo de 2002. Se incluye en el informe del Ayuntamiento de Tuéjar, citado arriba.

11 R. Matarredona Nebot, Los ríos valencianos y su régimen; Joan F. Mateu Bellés, Crecidas e inundaciones, ambos en Guía de la Naturaleza de la Comunidad Valenciana, Valencia, Generalitat Valenciana, 1988, capítulos II/3 y V/14, espec. pág. 105.

12 Publica el Dpto. de Ecosistemas Agroforestales de la Univ. Politécnica.

13 Flora briofítica de la comarca de los Serranos, Publica el Dpto. de Biología Vegetal de la Facultad de Ciencias Biológicas (2001).

 

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